


Si tienes problemas de excesiva transpiración, prepara una infusión con hojas de salvia, que añadirás al agua del baño. Si eres constante reducirás en mucho tu problema. Si no sudas demasiado, bastará con que despues de la ducha diaria, envuelvas tu cuerpo en polvos de talco, haciendo especial hincapie en las axilas y de las ingles.
Si no pasaste una buena noche, podrás rejuvenecer tus ojos con este truco. Consiste en envolver un poco de hielo triturado en un pañuelo y aplicarlo sobre los ojos cerrados de manera discontinua. Despues de secarte bien, aplícate una crema especial para el contorno de ojos. Verás como, en tan poco tiempo, habrás conseguido unos ojos limpios, descansados y sin sombras de ojeras.