miércoles, marzo 31, 2010


Las persianas de aluminio parecen muy dificiles de limpiar pero no lo son tanto.
Para conservalas limpias retira el polvo cada dos tres dias con la ayuda de un plumero.
Para realizar una limpieza profunda tan solo debes humedecer un trapo en detergente y un poco de amoniaco y frotar suavemente. Después pasa un paño suave de algodón.

Las manchas de hierro en los muebles son causadas por el ácido del hierro, por los colorantes a base de sales ferruginosas y por abrasivos, como la lana de acero. Eliminarlas no es fácil, pero puedes intentar pasando varias veces sobre la mancha, agua oxigenada de 30 vol. diluida en agua a partes iguales, dejalo secar. La última pasada hazla con amoniaco diluido en agua, en proporción de 1/3.


Para eliminar una mancha de grasa o aceite de una mesa de madera, realiza una mezcla pastosa de magnesio y vinagre o gasolina Y aplica sobre la mancha una capa fina de dicha mezcla, deja secar. Una vez seco, cepilla y repite varias veces hasta que la mancha desaparezca.

martes, marzo 30, 2010


Cuando utilices herramientas dale a cada una el uso para el que fue diseñada: una tenaza no es un martillo, un alicate no está hecho para hundir los clavos en la madera, ni tampoco un destornillador para romper los ladrillos. Así lograrás que siempre funcionen bien y te duren más tiempo.

Cuando vayas a taladrar sobre metal, si quieres hacerlo más rápido, empapa la punta de la broca con algo de aguarrás.
Además, para evitar golpearte en los dedos con el martillo al intentar clavar puntas pequeñas, colocalo sobre un poco de masilla o plastilina para que sujete la posición del clavo.

A veces, cuando enroscamos un tormillo nos encontramos que se resiste a entrar. Para que entre más fácilmente pasa jabón o vaselina sobre el tornillo, lo mismo que a los clavos.

miércoles, febrero 24, 2010

Cuando de quitar manchas se trata el vinagre es un gran aliado. Nos ayuda a eliminar diferentes manchas en distintos tipos de tejidos. Por ejemplo, si sumerges en una cubeta con vinagre prendas de algodón y poliester con manchas de vino durante 24 horas, éstas desaparecerán.

Para eliminar manchas de desodorantes y tinta de boligrafo frota suavemente con un paño empapado en vinagre.
Para las prendas de lino, puedes añadir un chorrito de vinagre en el ultimo enjuague, de esta forma evitarás que se pongan amarillas al estar guardadas en muebles o armarios.

Si quieres que las prendas blancas, conserven el blanco del primer dia solo debes añadir al agua del enjuague dos tazas de vinagre blanco.
y lo mejor es que quitara las manchas de manera sencilla y sin dañar el medio ambiente.
Para evitar que la base de la plancha manche la ropa, limpiala de vez en cuando frotándola con un trapo limpio y seco impregnado con sal o tierra de piedra pómez; después limpia con un trapo húmedo y deja que seque bien antes de usarla.




Para que el horno de microondas conserve toda su capacidad de cocimiento, límpialo después de cada uso, especialmente alrededor del empaque de la puerta, con una esponja y una solución de bicarbonato diluido en agua. No limpies tu horno con fibra de acero.

Para destapar los orificios de la plancha de vapor, llénala con partes iguales de vinagre blanco y agua; deja que salga el vapor hasta que seque; desconecta la plancha y agregua agua limpia agitando hasta que salga toda el agua por los orificios.
Si vas a comprar un colchón elije uno que sea saludable, cómodo y de buena calidad. Esto significa que debe ser firme, homogéneo y adaptable en su soporte, ya sea carcasa de muelles, bloque de latex o bloque de espuma, y comodo y mullido en sus acolchados.


A la hora de elegir un colchón, cómodo, saludable y de buena calidad, compra el que te gusta, no el que te dice el vendedor, ni el que te aconseja un amigo tuyo porque le va bien a él. Recuerda que tu vas a dormir en el. Elije siempre del tamaño mas grande que el espacio de tu habitación permita. Mas vale dormir a gusto, que estar toda la noche sin pegar ojo, al estar comprimida en una cama minúscula.


Hablando de colchones, es conveniente cambiar el colchón cada diez años, ya que pasado este tiempo no se puede garantizar que continúe en buen estado. No obstante, puede usarse más años si se mantiene en buenas condiciones. Es recomendable dar la vuelta al colchón cada tres meses (girarlo arriba y abajo, y de la cabeza a los pies) independientemente cual sea el modelo, de esta forma se evita que se deforme en cualquiera de sus lados.